martes, 18 de septiembre de 2012

Pecado de ojos rojos

Algunos dicen que la felicidad viene con el dinero, otros la buscan en viajes, largas aventuras e incluso en la soledad, yo he vivido todo tipo de felicidades, incluso he sabido lo que es la satisfacción en la guerra, en asesinar a otras personas. Pero todo cambia cuando conoces a una persona que pueda hacerte sentir libre, que sepas que te quiere pero que no te prohíba hacer nada, esa persona que sabes que siempre estará a tu lado, en los buenos y malos momentos. ay cosas que cambian a conocer a solo una persona, es verdad que tengo miles de años, pero al conocerte mi vida se marco con un antes y un después.
Angelyca, mi pecado de ojos rojos, sinceramente, no pensé que tu fueras la persona que más podría controlarme. Esos ojos de color carmesí que tanto me consiguieron calmar en su momento, tu voz dulce como la miel que tanto consiguió enloquecerme, y en este momento puedo decir que "Te amo" con total calma. Sinceramente siempre recordaré ese concierto, en el que hablamos por primera vez. Solo tuve que meterme al camerino de "la cantante" para poder hablar con ella, esta era nueva en la ciudad, al ver a esa cantante me di cuenta de que no era humana, al hablar con ella conoci como eras, una persona la cual odia a su propio ser, odia que le recuerden lo que es. Pero para mi esa persona fue la mas bonita, la mas encantadora y sobre todo lo mejor que ha podido pasar en mi vida, recuerdo, todos tus conciertos, todas tus sesiones de fotos, recuerdo todas tus facciones todos tus gestos, incluso te he visto llorar, reír de la emoción, te puedo decir con palabras claras, que siempre estaré a tu lado, mi pecado de ojos rojos, te amo.

miércoles, 22 de febrero de 2012

El príncipe de la oscuridad.

Volvemos a Eye Demon, al entrar en aquel lugar sentí presencias poderosas,incluso casi a mi misma altura,la mas que me llamo la atención fue la de un ser con el pelo rubio de ojos azules. La verdad parecía interesante,¿porque alguien con una apariencia de noble estaba en un grupo de asesinos que gobernaban por el miedo? Mas fue mi sorpresa cuando me enteré que este era el segundo al mando. Entonces pasó,se provocó aquella pelea que vio la fuerza de aquel ser,al reconocer a Dante estos iniciaron una pelea,entonces lo vi,estaba a nuestra altura. Mi sonrisa fue tal que quise probar a aquel ser. Quise derrotarle, pelear contra el. Aquel grupo al fin y al cabo sería interesante.


Recuerdo aquel lago, rodeado de arboles, como era en pleno invierno claramente el agua tenia una fina capa de hielo por encima, aquel demonio le había pasado algo,de tal grado que se iba cada vez mas a su oscuridad interior, cuando me lance al combate y choque mis armas con las de el lo supe. El gran Rocket Darkness había sido herido, no físicamente,su herida era mas profunda., quizás problemas de amores, aquel combate fue intenso, con cada golpe podía leer la tristeza del pelirrubio. Segui peleando con el,hasta el punto de transformarnos los dos,nuestros golpes hacían que la tierra temblara y grandes ondas expansivas aparecían con cada golpe,al cabo de horas logre que se cansara que parara en su empeño de pelear,pero en el fondo sabía que le había ayudado a desahogarse, entonces lo dijo.


-Enhorabuena Drizzt Dourden...hacia tiempo que no encontraba a un demonio de verdad...-Sonreí ante aquellas palabras,Rocket había reconocido mi fuerza,se había comido su orgullo, aunque no me sentí muy bien,sabía que ya no le quedaba mucho orgullo y puede que aquel combate le hubiera quitado parte de este.


Aquel ser se fue de viaje, aunque cuando volvió fue de una forma distinta,se había desecho del apellido Darkness y no quería volver a pelear, en esa epoca nuestros combates descendieron en gran medida,nuestros ideales de que la lucha era divertida,paso a ser solo un entrenamiento de vez en cuando. Hasta que pasaron ciertos incidentes, que recordaré siempre.

jueves, 16 de febrero de 2012

¿El principio o el final?

Aun recuerdo aquella guerra,templarios contra las pesadillas, lo que a mi los templarios oscuros me engañaron,y caí en sus manos dolorosamente, me dijeron que luchaban por la exterminación de demonios, pero me equivoque. Mefisto, un ser que solo luchaba por la supervivencia de su propia raza, al que yo di captura,ya que nadie podía derrotarle lo único que hice fue capturarle,en un sitio que nunca saldría. Entonces me dí cuenta de todo,en el momento en que no aprovecho para matarme allí mismo,lo que hizo me dejo anonadado,se sentó y no hizo nada. El ser que me habúian descrito como el mas sangriento, era una persona bastante pacifica, solo pelaba por los suyos, por sus compañeros de sangre,no lo pude creer. Entonces pasó me di cuenta de algo....Lexandra...con aquella estupidez la dejaría sola,y no solo por mi parte,el señor quien había encerrado era el padre del bebe de Lex...algo que seguramente nunca me perdonaría.Entonces decidí abrir aquella prisión, y por mi parte acabar aquella guerra,no seguí en ella,solo me rendí en una lucha inutil por parte de los templarios negros.


Entonces sucedió, Lex me dijo claramente que quería estar conmigo,justo después de haber tenido a Jilcorhen. Nos dirigimos a hablar con Mefisto,para mi sorpresa,no nos ataco, solo nos comprendió y me dijo que cuidara de la peliazul,solo pude sonreír en aquel momento.Mefisto en ese punto no fue un enemigo,sino un compañero. Esta parte de mi vida tiene dos opciones. ¿El final de una guerra? o ¿el principio del amor?.


Justo después de aquello, decidi presentársela a Dante, bueno,"presentársela" Lo único que le dije fueron unas palabras a las que me respondió de la forma menos esperada.


-Dante...tenias razón me gusta Lex...y tambien en la parte de que estamos liados...- La sorpresa de el fue interesante,solo se paso la mano por la cara y me contesto algo que nunca me esperaría de el.


-Drizzt, solo te digo que hagas lo que quieras,es tu vida no la mía, pero habla con tu mujer.- Al decirme aquellas palabras alargó su brazo contra mi,al ir a chocar su puño,paso lo de siempre,en su mano apareció una de sus pistolas,y por supuesto,disparo para provocarme,allí después de todo aquel alboroto,empezamos una de nuestras peleas amistosas. La cual seguramente,ha sido hasta ahora, la mas relajante de toda mi vida.


Fui a hablar con Canción y le dije todo lo ocurrido, le conté que había estado un tiempo viéndome con la pequeña peliazul,ella no se lo creía, solo me miraba ida del todo. Nunca pensé que mi palabras le hicieron tanto daño,no me reprendió, ni siquiera me echó la bronca,solo me dijo unas palabras que quedaron grabadas hasta la fecha en mi corazón,en ese momento se vio lo que me quería, y en parte en ese momento me hizo sentirme fatal,por el simple hecho de que yo no le correspondía aquellos sentimientos.


-Quiero que seas feliz...amor mío...yo no te he podido cuidar...se feliz junto a ella...-Después de aquellas palabras se fue de la casa, me aseguré de que no quedaba nadie dentro y alcé mis manos hacia ella, de pronto la casa empezó a arder,todo lo que había dentro, y en aquel fuego,tiré mi alianza para dar un paso adelante,un paso, que en el futuro, me haría la personas mas feliz del mundo. 









viernes, 3 de febrero de 2012

A escondidas...

Puede decirse que las infelidades se cometen por un simple capricho,pero esta no lo fue,mi corazón eligió a otra persona que no era CN, una pequeña chica peliazul a la que siempre estaba molestándola, esto sucedió un poco antes de entrar a Eye demon. Había ido a ver como estaba Lexandra por aquel mal momento que había pasado,estuve apoyándola e intentado que sonriera, al no conseguirlo intente irme pero Lex me dijo algo que no olvidaré nunca,y mi impulso fue algo mas brusco.


-Creo que me gustas Drizzt....-Al decir aquello me giré hacia ella y la miré bastante sorprendido,algo estalló en mi interior ¿un impulso? No ,no lo fue yo sentía lo mismo y que mejor forma de demostrarlo que la que hice, la cogí con suavidad de la cintura y la besé sin previo aviso entonces desaparecí de su vista, ella se llevo la mano a los labios sorprendida, yo me puse detrás de ella abrazándola con suavidad.


-Tu también me gustas...- Dije a su oído con todo el cariño que pude,después de tantas broncas y peleas había por terminado por cogerle cariño a la licántropa.  Luego le dije que me tenía que ir que volvería lo más rápido posible. A los dos días aparecí delante de ella, haciéndole una reverencia ella me miró y me abrazo diciéndome.


-Esto esta mal Drizzt... deberíamos olvidarlo...-  Le sonreí con algo de cariño y le revolví el pelo, con cuidado de no darle en la barriga le correspondí a su abrazo.


-¿es que tu puedes?- Dije seguro de mi mismo, no me arrepentía de haberla besado, al contrario, me gustó, sentir sus labios contra los míos, fue lo mejor en ese momento que pude haber hecho, para que no siguiera hablando la besé de nuevo, esperando que me correspondiera aquel beso, según lo que hiciera, se vería lo que ella quería hacer, lo esperado, correspondió con suavidad nuestro primer beso, pero algo sonrojada. Aquel beso fue el principio de nuestra relación,una relación que empezó a escondidas de todos, debido a que ambos teníamos pareja, pero en el fondo queríamos estar el uno con el otro.



El Demonio del Tercer ojo.

Eye Demon, aun recuerdo el nombre de aquel ejercito, que quería conquistar el mundo a través del miedo, su líder fue el ser que se convirtió en mi mayor enemigo. Todos sus integrantes o la mayoría habían sido elegidos por el, de una forma un tanto fría,en combates. Si perdían deberían unirse al grupo, al hacerlo el brazalete de Eye Demon les daría un poder, el que ellos eligieran.

Yo entré por culpa de una confrontación entre Dante y Shin. Mi hermano decidió pararle los pies a los ideales del demonio,pero perdió y el trato fue unirse al grupo. Yo para liberarle de ahí dentro, decidí combatir contra Shin, si era necesario matarle,no me andaría con rodeos, al encontrar la esencia del demonio, le empecé a hablar.


-¿Eres Shin, líder de Eye Demon?- Le dije serio sin necesidad de andarme por las ramas,ya sabía su respuesta de antelación, me planté en frente de el,empezando a mostrar mi aura,iba a combatir contra él.


Aquel demonio solo sonrió, no contesto, pareció como si le hubieran dado otro juguete con el cual divertirse, entonces hicimos el trato. Yo me uniría al imperio si perdía contra el, pero si daba el caso de que conseguía ganar tendría que liberar a Dante y nunca mas acercarse a nosotros ni a ningún miembro de nuestra familia. Entonces comenzó,sin previo aviso nos lanzamos el uno contra el otro,desenvainando nuestras armas, solo se veía y escuchaba el choque del acero, al cabo de un rato. Shin se fusionó con el terreno gracias a su brazalete. Convirtiendo aquello en arenas movedizas,pensaba tragarme y encerrarme allí dentro,no lo consiguió,yo conseguí separar la humedad de la tierra y usarla como conductor de electricidad,intentado así que saliera,algo que conseguí al verle a los ojos,el estaba sonriendo, y dijo algo que siempre recordaré.


- Felicidades,no me divertía tanto desde hace tiempo, pero ya se acabó, voy a derrotarte- Después de esas palabras, sentí como mis poderes quedaban inutilizados,no me lo podía creer me iba a obligar a usar aquella técnica, aquel poder que me pasaba factura,entonces lo hice, mi ojo de golpe se volvió de un color negro como el carbón, y le miré,conseguí sellar sus poderes mientras el permaneciera en el combate,por aquel choque de poderes el combate se redujo a nuestras habilidades físicas.


Desenvaine mis cimitarras, y me lanzé contra aquel ser,ya no podía evitarlo,me estaba divirtiendo,perdiera o ganará aquel combate seguramente sería inigualable,nuestros reflejos eran iguales,lo único que me diferenciaba de él era mi velocidad,podría usarla fácilmente,sin ninguna restricción, pero el tenía otra habilidad,algo que yo no podría haber imaginado. Si era mucho más rapido,pero mis cortes no le debilitaban,al contrarío con ellos podría usar su sangre,una sangre de color oscura esta la usaba para crear armas y atacarme,la primera oleada la esquivé con facilidad,pero la segundo creo miles de agujas y me las lanzo atravesándome con todas ellas,no pude hacer nada, había perdido.


-Ya sabes el trato,te unes a mi...-Shin, después de decir aquellas palabras curó mis heridas y me tendió la mano,de forma amistosa,había conseguido un fuerte aliado, nada mas levantarme dijo otras palabras, que puede que fuera el motivo por el cual quise ganarle y volver a pelear contra el.


-Este ha sido el mejor combate en años- Justo al acabar de decirlo, desaparecimos,nos dirijamos a Eye demon,lo que no me esperaba, era ver quienes estaban allí alistados,gente que en parte conocía bastante bien.


jueves, 2 de febrero de 2012

Nuevo emperador.

La guerra, un significado que nunca entenderemos,algo que nos hace mejorar, pero a veces nos hace matar, volver a ser lo que somos de verdad, yo fui el destructor de un grupo en esa guerra yo y mi hermano Dante,entre nosotros destruimos a 6 grandes guerreros de élite, 6 vs 2, no nos pudieron hacer frente. En esta batalla dimos a conocer nuestro poder, eramos invencibles, nos atacaban descoordinados, de varias formas, la batalla acabo conmigo transformado y Dante haciendo uso de su cólera divina contra algunos de aquellos oponentes, una explosión estalló y quedamos todos casi inconscientes, llegando al empate. Volvimos a nuestra fortaleza y pasó. Nuestro señor abandonó el grupo se fue de Hermanos de guerra cediéndome el liderazgo. Nombré a Dante al instante segundo al mando, y nos pusimos manos a la obra,hicimos alianzas con todos los grupos posibles,no volveríamos a la guerra, mandé a Dante a luchar contra el mejor guerrero de Tsviest,si ganábamos no habría guerra, si no,se formaría la guerra de los dos grupos mas poderosos.


Pero no llego a suceder ni guerra ni alianza, nada, Hermanos de Guerra se desintegró, yo rompí aquel grupo,lo desarmé y lo hice desaparecer estaba cansado de el. Toda su grandeza había desaparecido,solo nos habíamos convertido en asesinos intentado recuperar nuestro honor. Al hacer esto decidimos destruir la fortaleza, aquel castillo que tanto nos había dado alegrías a mi y a mi hermano. Todó acabó pero a la vez todo empezó.

¿Solitaria?

Aun recuerdo aquella tarde y aquel lago, un lago, en el que estábamos todos reunidos, amigos, familia, conocidos. Dante en medio de aquel lago,parecía que tenía ganas de bañarse, al verle no me lo pensé,me metí en aquel lago y me di cuenta que el Riviano había vuelto a usar su alquimia de nuevo, Vino... había convertido el agua en vino, algo fuera de lo normal, entendí porque estaba tan tranquilo allí dentro. Poco a poco se iban reuniendo,entonces llegó la pequeña Eva, mi pequeña sobrina e intentó meterse,le dije que no lo hiciera, no era cuestión de que se emborrachara.


 En ese instante apareció alguien...Una mujer, era preciosa, un buen cuerpo,ojos azules claros en aquel momento,y una larga melena de color azul,era la primera vez que veía alguien con aquel aspecto,la chica parecía triste. Sin saber su pequeño problema con el agua, la tiré a aquel lago y se enfadó yéndose de allí, no me lo podía creer, nunca había experimentado una situación como aquella, sentí por alguna razon que la chica se había debilitado al tocar el agua,no me importó, al menos en aquel instante. Aunque por alguna extraña razón me interesó aquella mujer, recordaba haberla visto en algún lugar. Recuerdo las palabras que le dije a mi hermano sobre ella:


-¿Es algo susceptible no?


Dante me miró en aquel momento como si me diera completamente la razón, parecia que la conocia muy bien,por eso decidí hacer la clásica broma, aunque sin querer hacer daño, algo que sin darme cuenta conseguí.


-¿Una ex novia eh capullo?- Le dije a Dante con una sonrisa de medio lado, mientras comenzaba a hacer el muerto en el lago, menos mal que el alcohol no me ha hecho nunca efecto,si no en ese momento, seguramente hubiera quedado completamente borracho,por todo el vino que había tragado en menos de una hora.


-Algo así... - Me contestó el de forma ida, estaba preocupado por la chica, aunque nadie mas lo notó.


Tras aquella pequeña conversación intente conocerla un poco más,mi sorpresa fue mayor,cuando la encontré y hablé con ella, la encontré llorando en medio de una escalera, parecía que estaba embarazada, lo noté nada mas llegar, pero por alguna razón a la enana le molestaba aquello, decidí sentarme a su lado sonriendole. No la conocía mucho pero siempre una sonrisa ayudaba en malos momentos, no me sorprendí en absoluto en su reacción y su respuesta.


-Lárgate...-Me dijo ella rotundamente, era lo normal, en muchas ocasiones me había metido con ella hasta el punto de que seguramente de odiará. No quité mi sonrisa y le devolví el pelo diciéndole unas palabras que me salieron por instinto en ese momento.


-Tu llorando y mal, esto es nuevo, o al menos para mi,no llores, quien te esté haciendo llorar no merece tus lágrimas- Iba a hacerle caso y a marcharme,cuando la peliazul agarró mi brazo con fuerza y me imploró con su mirada que me quedará, al menos para hacerle compañía, lo hice,me quede sentado a su lado, hablando, intentado que se calmará,algo que conseguí,al cabo de un rato me marché,por una vez la había hecho sonreír y no enfadar,no pude evitar echarme a reír,volvía a casa de nuevo,con mi mujer y mis hijos. Familia no duraría demasiado, pero eso yo no lo sabía.