jueves, 2 de febrero de 2012

¿Solitaria?

Aun recuerdo aquella tarde y aquel lago, un lago, en el que estábamos todos reunidos, amigos, familia, conocidos. Dante en medio de aquel lago,parecía que tenía ganas de bañarse, al verle no me lo pensé,me metí en aquel lago y me di cuenta que el Riviano había vuelto a usar su alquimia de nuevo, Vino... había convertido el agua en vino, algo fuera de lo normal, entendí porque estaba tan tranquilo allí dentro. Poco a poco se iban reuniendo,entonces llegó la pequeña Eva, mi pequeña sobrina e intentó meterse,le dije que no lo hiciera, no era cuestión de que se emborrachara.


 En ese instante apareció alguien...Una mujer, era preciosa, un buen cuerpo,ojos azules claros en aquel momento,y una larga melena de color azul,era la primera vez que veía alguien con aquel aspecto,la chica parecía triste. Sin saber su pequeño problema con el agua, la tiré a aquel lago y se enfadó yéndose de allí, no me lo podía creer, nunca había experimentado una situación como aquella, sentí por alguna razon que la chica se había debilitado al tocar el agua,no me importó, al menos en aquel instante. Aunque por alguna extraña razón me interesó aquella mujer, recordaba haberla visto en algún lugar. Recuerdo las palabras que le dije a mi hermano sobre ella:


-¿Es algo susceptible no?


Dante me miró en aquel momento como si me diera completamente la razón, parecia que la conocia muy bien,por eso decidí hacer la clásica broma, aunque sin querer hacer daño, algo que sin darme cuenta conseguí.


-¿Una ex novia eh capullo?- Le dije a Dante con una sonrisa de medio lado, mientras comenzaba a hacer el muerto en el lago, menos mal que el alcohol no me ha hecho nunca efecto,si no en ese momento, seguramente hubiera quedado completamente borracho,por todo el vino que había tragado en menos de una hora.


-Algo así... - Me contestó el de forma ida, estaba preocupado por la chica, aunque nadie mas lo notó.


Tras aquella pequeña conversación intente conocerla un poco más,mi sorpresa fue mayor,cuando la encontré y hablé con ella, la encontré llorando en medio de una escalera, parecía que estaba embarazada, lo noté nada mas llegar, pero por alguna razón a la enana le molestaba aquello, decidí sentarme a su lado sonriendole. No la conocía mucho pero siempre una sonrisa ayudaba en malos momentos, no me sorprendí en absoluto en su reacción y su respuesta.


-Lárgate...-Me dijo ella rotundamente, era lo normal, en muchas ocasiones me había metido con ella hasta el punto de que seguramente de odiará. No quité mi sonrisa y le devolví el pelo diciéndole unas palabras que me salieron por instinto en ese momento.


-Tu llorando y mal, esto es nuevo, o al menos para mi,no llores, quien te esté haciendo llorar no merece tus lágrimas- Iba a hacerle caso y a marcharme,cuando la peliazul agarró mi brazo con fuerza y me imploró con su mirada que me quedará, al menos para hacerle compañía, lo hice,me quede sentado a su lado, hablando, intentado que se calmará,algo que conseguí,al cabo de un rato me marché,por una vez la había hecho sonreír y no enfadar,no pude evitar echarme a reír,volvía a casa de nuevo,con mi mujer y mis hijos. Familia no duraría demasiado, pero eso yo no lo sabía.



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